Olena Zaliska nació el 6 de agosto de1985 en Lyubech, histórico y famoso pueblo de la región de Chernigiv (Ucrania). Sus padres, dedicados a la construcción, se conocieron y se casaron durante sus estudios en la Universidad de Kiev. Sus tres hijos, Antonia, Olena e Ivan, asistieron desde 1989 a la escuela en Slavutych, pero pasaban las vacaciones de verano e invierno en el pueblo de sus abuelas. Allí aprendieron la historia y las costumbres de Ucrania, la vida en la naturaleza, las tareas agrícolas y trabajos artesanales tradicionales como labores de punto y bordados.
Pero a Olena siempre le gustó dibujar. Sin que nadie le enseñara, comenzó a realizar sus primeros dibujos a los 15 años. La dolorosa tragedia de Chernobyl, ocurrida en 1986, siempre estuvo presente en su imaginación. En 2002 pintó la Madonna de Chernobyl, cuyo original se encuentra hoy en la escuela de Slavutych como agradecimiento a los maestros que la educaron. Otros dibujos, como Juicio final y Centauro estaban ya presentes en su imaginación, aunque no aparecieron hasta su época universitaria.
Olena quiso estudiar Diseño de Interiores en la Facultad de Arte de la Universidad de Kiev, pero tuvo que renunciar a ello debido al alto coste de la matrícula y el alojamiento en la capital. Finalmente, estudió la especialidad de Actividad Comercial y Materias Primas en la Universidad Tecnológica Estatal de Chernigiv.
Durante sus estudios, Olena no olvidó su afición y continuó dibujando. En lugar de fijarse en la realidad, prefiere plasmar en el papel imágenes creadas por sus sueños o su rica y colorida imaginación. También se dedicó a diseñar y coser ropa.
Tras terminar sus estudios, no consiguió encontrar trabajo en su especialidad. En 2007 trabajó durante el día en una empresa de reparación de ventanas y por la noche en el departamento jurídico de un banco. No tenía tiempo para dibujar y la única manera de utilizar su creatividad era el diseño de uniformes y la creación de eslóganes publicitarios para su empresa diurna.
En 2009, debido al empeoramiento de la situación económica ucraniana, se quedó sin trabajo y decidió probar suerte en España. Desde el 4 de julio de ese año vive en Madrid.